Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol…
y un camino virgen
Dios.
Mi relación con las bicis y las motos data de antaño.
Desde mi mas tierna infancia he sido feliz andando en triciclo, patinete, bicicleta con rueditas, bici normal, bici de carreras y en cuanto cumplí la edad requerida, mis padre me compraron una motocicleta que me daba alas para expandir mi espacio vital.
Luego pasé al 600 y los coches no tenían tanta alegría, pero para llevar cuadros y niños eran necesarios.
De pronto un día me compré una Ossa 250 todo-terreno y empecé a esperar las mañanas con ansia para andar en mi super-moto.
El desasosiego invadía mis noches porque solo pensaba en mi moto, en ir campo a través.
A veces tenía problemas para arrancar y terminaba llorando sola en un descampado.
Aún así, no cejaba en mi empeño, adoraba mi moto, me hacía feliz.
Pero todo lo bueno tiene un fin y el fin de mi relación con las motos terminó cuando me rompí la pierna en cuatro partes.
Las motos ya no me atraen.
Prefiero ir tranquilamente en el metro de Sir Norman Foster y en el maravilloso tranvía del nuevo Bilbao.
A estas alturas de la vida doy por hecho que todos sabéis quien es Prem Rawat, también conocido por el título honorífico Maharaji.
Pues bien, presumo que también estaréis al tanto de que yo le sigo desde hace mas de 26 años porque es mi maestro.
En occidente no estamos acostumbrados a tener un maestro de vida, pero en India, se considera imprescindible.
De hecho, se considera que las personas mas importantes en la vida de un ser humno son:
sus padres y su maestro.
Yo no sabía esto cuando conocí a Prem Rawat, pero sí sentía que me faltaba algo y lo buscaba desesperadamente hasta que, defraudada de todo lo que experimentaba, reconocí a Prem Rawat como mi maestro y el me enseña a conocerme y cuanto mas me conozco mejor me encuentro.
En pocas palabras, este ha sido el resumen de mi vida.
Dedico este post con todo mi cariño y agradecimiento a mi queridísima prima Macarena Ibarra, a quien nunca podré agradecer, insisto, lo que hizo por mi en el peor momento de mi vida, acogiéndome en su casa, a mi y a mi familia, con todo el amor y respeto que yo necesitaba. Siempre te estaré agradecida.
Ayer tuvo lugar en Bilbao el 5º TALLER INTERCULTURAL POR LA PAZ, que se desarrolló, como es habitual, con gran interés por parte del público, ya que las ponencias despiertan pasiones y tocan los corazones de los seres humanos que asistimos.
El esfuerzo de cada persona que elige asistir a un taller sobre la paz demuestra que no estamos solos en esta lucha contracorriente: somos muchos los que deseamos vivir en paz, tanto interior como externamente y, juntando nuestros esfuerzos podemos conseguirlo.
Personalmente, debo constatar que estoy aprendiendo muchísimo en estas conferencias en las que, personas que vienen de tan diferentes lugares del planeta, exponen sus aspiraciones e intentan que todos nos integremos a través de lo que nos une, dejando de lado las diferencias.
Dedico este post, con todo mi cariño y agradecimiento a María Seco, que tuvo la feliz idea y me propuso ser su ayudante, además de invitarme a presentar mi ponencia en el 6º y último taller, que tendrá lugar el 29 de diciembre.
La conferencia del ya no tan joven Prem Rawat que tuvo lugar en el Forum de Barcelona el domingo 29 de noviembre fue algo fuera de lo acostumbrado.
Empezó a las 16:00 para que la gente pudiera ver el partido de fútbol que se jugaba entre el Real Madrid y el Barsa (ganó el Barsa 1-0).
Quizás el hecho de que yo llevaba bastante tiempo sin verle en persona debido a mi pierna rota hizo que la impresión de su presencia física me impresionara más de lo habitual.
Escuchar a Prem Rawat es una experiencia individual, así que lo único que puedo hacer es sugerir que por lo menos una vez en tu vida, si tienes la oportunidad te acerques a una de sus cinferencias en vivo.
Mientras tanto, para saber de qué se trata puedes ver videos de sus conferencias alrededor del mundo.
Precísamente ayer, al llegar a casa, pude ver la última conferencia que tuvo lugar en su gira por India la semana pasada. Es fantástico poder escuchar sus sabias palabras en el sofá de mi casa pero la experiencia de verle en vivo es inigualable.