martes, febrero 07, 2012

EN EL MACBA Y ALREDEDORES













Ha sido tanto el respeto y la admiración que siento y he sentido por Tapies que su muerte no me ha afectado porque ha sido la culminación de una vida consciente en todos los terrenos de la existencia.
Tuve la oportunidad de escuchar la última entrevista que le hicieron en la que confesaba estar sordo y casi ciego por lo que tenia que hacer grandes esfuerzos para pintar al tacto.
Tapies ha sido maestro de maestros, un grande en todo el sentido de la palabra.
Adelantado a su tiempo, rompiendo las barreras con el impulso de un arte nuevo, profundo, espiritual, osado, discreto, humilde, generoso...
Me emociono acordándome de su generosidad al entregarse en cuerpo y alma a su trabajo para beneficio de todos.

Un hombre profundamente espiritual, creador de la Fundación Antoni Tapies, en la que tantos momentos maravillosos de mi vida he pasado sin enterarme del tiempo, alimentando mi espíritu de respeto y sensibilidad.



http://youtu.be/J68KR7n-PoE
http://youtu.be/DyyvydSpPB0
http://youtu.be/MFFD1Xgi4S0

lunes, febrero 06, 2012

OTEIZA












Ha habido muchas personas que me han ayudado en el camino de crear mi propia trayectoria artística.
No es fácil sacar a un estudiante lo mejor de si mismo; lo sé por experiencia propia y ajena.
Yo también he ejercido como profesora de dibujo y pintura y sé de lo que hablo:

Enseñar las diversas técnicas del dibujo y de la pintura es muy fácil: pura retórica, no tiene secretos, academia.
Pero conseguir que un alumno sea consciente de su poder creativo y sea capaz de utilizar las herramientas para expresar lo que siente a su manera es ardua tarea. Ahí radica la belleza del encuentro entre el profesor y el alumno al que tanta importancia daban los griegos. Me remito a hablar de los griegos porque es de lo que nos queda constancia.

Pues bien, ya antes de conocer a Jorge Oteiza, disfruté del supremo privilegio de que García Ergüin, desinteresadamente, me enseñara a pintar en el sentido renacentista del término.
Por via oral, a través de Solís, él conocía la cocina de El Greco, que es la que él sigue utilizando para pintar porque la nobleza de los productos utilizados en los procedimientos pictóricos es indudablemente un plus que yo siempre he respetado cuando pintaba al óleo.

Me encandilo hablando de Iñaki porque además del agradecimiento me mueve el amor que siento por él.

Pero hoy se trata de hablar de Jorge Oteiza, que de una manera metafísica, fue una especie de complemento a lo que Iñaki me había enseñado.

Jorge me dio la fuerza para confiar en mi y para subir al cielo.
¿qué mas puedo decir?

domingo, febrero 05, 2012

SOBRE EL ALCOHOLISMO














El tema de alcohol es un asunto al que solo se le da importancia cuando te hacen soplar y te quitan el carnet de conducir.
Yo no soy quien para hablar de los problemas que genera el alcohol ya que en el pais de los vascos está tan unido a la cultura como la gastronomía y la mayoría de la gente que conozco si no beben es porque son alcohólicos, así como los que no fumamos o no tomamos drogas duras.

Aquí se bebe siempre, hasta en misa.

En cuanto llegas a una casa, la primera que te ofrece una copa es tu madre.
La mía, que es de lo mas convencional, me ofrece champagne francés que es lo que a ella le gusta pero yo no lo tomo porque a las 7 de la tarde no me apetece el alcohol, demasiado pronto y el champagne no es santo de mi devoción, prefiero el JB a partir de las 20 horas y en un bar.

Me gusta beber pero tengo un límite impuesto por la naturaleza y es que en cuanto me paso un pelín de mi dosis, me entra un hipo insoportable que me corta el vacilón con perdón del palabro y lo único que me apetece es ir a mi casa y meterme en mi cama para que se me pase el desagradable hipo.

Suelo ir a un bareto que está cerca de mi casa porque no quiero tener problemas, ya que una vez que fui a Bilbao para ver un concierto de Josetxo Grieta, al volver me paró la policía, dí positivo al soplar por lo que, además de hacerme pasar un rato desagradabilísimo, pusieron el cepo al coche y al taxista que vino a buscarme también le hicieron soplar.
Me pusieron un multón, me quitaron el carnet porque me faltaba algún papel, por mas que lo intento siempre me falta algo y al día siguiente me dejaron ir a buscar mi pobre cochecito.

Cuando mi seguro reclamó y tal y cual y todo lo demás, habían pasado años y yo andaba con dos muletas, recién operada, o sea que el asunto llegó en el peor momento y yo, como quería ser buena y hacer las cosas bien, le dejé el coche a una amiga y me dediqué a viajar en metro y a gastarme mi dinero en taxis.

Lo único que he sacado en limpio de aquella espantosa experiencia es que si me volviera a pasar, haría caso omiso de la ley y seguiría conduciendo alegremente.

Por andar en aquellas condiciones me salió una tendinitis aquilea que me hizo ver las estrellas.

Reconozco que me sirvió de escarmiento y que ya no tomo una copa lejos de mi casa ni harta de marihuana.


viernes, febrero 03, 2012

LA OLA SIBERIANA DESDE MI VENTANA














Es tremendo la capacidad que tienen los media para meternos miedo.
Desde que empecé a oir hablar de la ola de frio siberiana y de todas las catástrofes que habían ocurrido en el norte de Europa, empecé a tomar decisiones para defenderme del frío, de la nieve y de los inconvenientes que trae consigo.

Mis precauciones se limitan a cancelar las citas con médicos, rehabilitadores, acupuntores... y dejar de visitar a mi madre, lo cual significa quedarme en mi casita trabajando y disfrutando de lo lindo.

Al final todo ha resultado un fiasco pero a mi me ha venido muy bien.
Saber que puedo trabajar sin paradas es una bendición.
La inspiración se retroalimenta a medida que la obra va tomando forma y nuevas ideas se pelean por verse materializadas.

Por otro lado, el hecho de no tener TV me facilita empaparme de muchos videos interesantísimo a los que solamente a través de internet es posible acceder.

Para un agente cultural es importante saber lo que artistas afines a mi producción e ideología opinan del arte actual y lo que les mueve a producir su propia obra.

Ayer, sin ir mas lejos, mientras me deleitaba con una deliciosa tortilla de patata, pan y vino tinto, estuve atendiendo a Esther Ferrer con verdadera devoción y me sentí feliz al notar que comulgaba con ella en casi todo lo que decía.

Además, ya tengo la respuesta adecuada cuando alguien me pregunte qué es una performance porque ella lo explica con una sencillez notable, mientras que yo, ante semejante pregunta me vuelvo tartamuda, empiezo a titubear y a decir lo contrario de lo que es una performance porque me siento atacada.
Soy demasiado visceral...


jueves, febrero 02, 2012

YAYOI KUSAMA













La única vez en mi vida que vi una exposición de Yayoi Kusama fue en el MOMA y sin saber que existía, por lo que la impresión que me produjo la tengo grabada en mi cuerpo como algo realmente excepcional.
A medida que me movía entre sus falos y sus almohadones moteados me sentía tan especial, en un estado que rayaba la alucinación.
Jamás había visto ni me había imaginado algo parecido.

Hasta tal punto me conmovió que no pude resistir el síndrome de Sthendal que me produjo y tuve que volver al hotel para recuperarme del shock.

Cuando conseguí calmarme, volví, estudié su historia y su fuerte personalidad y empecé a comprender su trabajo, sus obsesiones, su dramática sensibilidad exacerbada hasta extremos que ella misma prefería pasar sus días en un psiquiátrico que en el estresante NY.

Yo sentí algo parecido, aunque en menor medida como es de suponer, cuando exponía en
la galería U98 de Madrid y alcancé un éxito excesivo que no pude soportar. Gané dinero, conocí los placeres del éxito, me compraba la ropa en París, me hacían entrevistas, me invitaban a fiestas, pero me robaban mi paz interior.

Una mañana muy tempranito decidí volver a mi aldea y llevar una vida tranquila y serena, alejada del bullicio madrileño. llamé a Barajas, reservé el primer avión y me encerré en el pueblito en el que vivo feliz en un pisito sin complicaciones.

Yo, como Yayoi Kusama, tengo tendencia a la locura, no debo arriesgarme.

Algunas personas padecemos de obsesión compulsiva, lo cual nos hace vulnerables.
Yayoi con sus motas, yo con mis rayas y necesitamos sentirnos libres para desarrollar hasta donde se puede experimentar con ese concepto.

Yo encontré el éxtasis en Deauville_Trouville y desde entonces ya solo me dedico a mi autobiografía.
Solo quiero que me dejen en paz.

miércoles, febrero 01, 2012

PARA JUGAR AL GOLF












Yo nunca he sido deportista y mucho menos con los deportes que se me daban mal.
El golf es muy difícil, hay que concentrarse, dedicarle mucho tiempo, pensar mucho, estudiar, practicar,  y aún así, es desagradecido.

Yo jugué varios años incluso participando en campeonatos pero no era mi mundo.
Nunca me hizo feliz.
Ni yo le gustaba a él ni él a mi.

Antes de casarme navegaba a vela con mi padre y me gustaba pero alguna vez que intenté hacerlo sola en el dinghy pasé miedo; la fuerza del viento me asusta.

Me gustaba jugar a la pala en frontón, a lo bestia, sin tener que pensar, eso me hacía feliz.

Intenté hacer surf, pero por mas que lo intentaba no conseguía mantenerme de pie en la tabla.

Por lo menos fui campeona de ping pong en el colegio de Burdeos.
Otra vez gané un mararton cuando hacía culturismo.
El culturismo me gustaba mucho y además notaba que tenía fuerza, me sentía potente.

Desde que descubrí el yoga comprendí que eso era exactamente lo mío, me va como anillo al dedo, sobretodo el yoga que enseña Prem Rawat que es el mas alto yoga. Lo practico sola o acompañada, siempre que quiero y sus efectos son beneficiosos.
No es necesario estar fisicamente perfecta, con estar vivo/a y respirar es suficiente.

Hay otro yoga que también me gusta que es el yoga Nidra.
Es muy difícil encontrar un profesor incluso en India; se puede hacer con un CD pero de a mi me gusta con profesor.

Me gustan los profesores, necesito que me expliquen, que me faciliten el camino.

Antes de encontrar a Prem Rawat iba dando tumbos por la vida, me desperdigaba, me equivocaba, carecía de un anclaje.
Desde que me convertí en su estudiante mi vida tiene sentido:
Sé lo que quiero y lo que tengo que hacer para conseguirlo.
El me ha enseñado a vivir en paz y a salir de la ignorancia supina en la que me hallaba sumergida.