lunes, mayo 07, 2012

MARCEL BROODTHAERS















Este artista es uno de los mas creativos fecundos y transgresores del siglo XX.


Nacido en Bruselas en 1924, Marcel Broodthaers inició su carrera artística en el año 1964, tras dedicarse al periodismo y a la poesía. Su primera exposición se tituló Yo también me pregunto si no podría vender algo y en ella presentó ejemplares no vendidos de su libro Recordatori transformados en esculturas.

A partir de estas primeras obras, en las que utiliza materiales extraídos de la naturaleza -carbón, mejillones y cáscaras de huevo-, los sucesivos trabajos del artista belga constituyen una ácida crítica sobre el estatuto del arte y el museo en la sociedad contemporánea. Sus irónicas referencias a la cultura oficial, los objetos paradójicos, las ficciones irrisorias o los dibujos deprimentes son tratados por Broodthaers con un tipo de humor mordaz, en el que cada imagen o cada palabra se convierten para el espectador en vehículo de las más punzantes reflexiones.

Heredero de Mallarmé, Magritte y Duchamp, su trayectoria es un ejemplo de inagotable versatilidad y de experimentación con los más diversos soportes. Así, en 1968, funda el Museo de arte moderno, departamento de las Águilas, formado por fichas, cajas y tarjetas postales, mediante el cual cuestiona el funcionamiento de las instituciones artísticas. Irreductible en cuanto a su carácter provocativo, la obra de Broodthaers manifiesta una actitud beligerante pero, al mismo tiempo, de una gran agudeza intelectual. 

Broodthaers fue, uno de los artistas más grandes de su época. Su influencia ha seguido aumentando. Todos los grandes museos cuentan con obras suyas, y todos aquellos que han organizado retrospectivas se han encontrado con el mismo problema: el de exponer la obra de un artista que había hecho de la propia exposición un medio de expresión artística, y cada vez de una manera diferente.

Ahora, Marcel Broodthaers, sin duda uno de los artistas más importantes en la segunda mitad del siglo XX y uno de los más influyentes en la vertiente más crítica de pintores-poetas en una muestra que constituye un documento poco conocido y de una extraordinaria importancia.

El 6 de mayo terminó su exposición retrospectiva en el MAMbo Museum de Bolonia.


domingo, mayo 06, 2012

HANS HAACKE













Cuando algo fuerte resuena en mi ante una obra de arte, ya todo me da igual, me deja de interesar saber si es bueno o malo, conocido o viceversa, admirado o lo contrario, simplemente gozo de una manera profunda porque me he encontrado con un alma gemela que ve la belleza en los mismos lugares y espacios que yo; algo muy íntimo y profundo une nuestras almas ávidas de emociones estéticas.

Eso me pasa con Haacke a quien podemos ver en el Reina Sofía actualmente.

Yo no quiero hablar de Hans Haacke, me emociono demasiado pero sugiero leer el siguiente texto:


Castillos en el aire: la interiorización de la crítica institucional* - María Virginia Jaua

 Cuando a principios de los años setenta Hans Haacke realizó las piezas Shapolsky et al. Manhattan Real State Holdings, a Real-Time Social System, as of May 1, 1971 (Shapolsky et al. Sociedades inmobiliarias de Manhattan, un sistema social de tiempo real, a 1 de mayo de 1971), en la que denunciaba el sistema de depauperación planificada de los barrios promovido y auspiciado por la especulación inmobiliaria o Gallery-Goers’ residence profile una pieza en la que mostraba a través del lugar de habitación el perfil de los asiduos a las galerías de arte, fueron muy pocos los que entonces alcanzaban a ver la relación entre el arte y el desarrollo del capitalismo tardío que marcaría estos últimos cuarenta años, y muchos menos los que imaginaban que pudiera darse una relación entre la economía del arte y la burbuja inmobiliaria que ha explotado en esta última década.
Quizás acertaríamos si dijéramos que el artista nacido en 1936 en Colonia y que vive y trabaja en los Estados Unidos ha sido en todo ello visionario. Aunque en los inicios de su carrera Haacke realizó piezas dentro de la corriente del Land Art -algunas de las cuales se pueden ver en la exposición antológica Castillos en el aire que le dedica el Museo Reina Sofía como Grass Grows (1967- 1969) o Monument to Beach Pollution (1970)- desde muy temprano adoptó como trinchera expresiva una de las derivas del arte conceptual: la crítica institucional.
El término “crítica institucional” indica una conexión directa entre un método y un objeto: el método sería la crítica mientras que el objeto, la institución artística: el museo, la galería, la colección y todas las relaciones e inter relaciones con el mundo económico, político, con el cuarto poder, en el que también se podría incluir a la publicidad.
De ahí surgirán piezas que dieron a a conocer dentro del ámbito cultural información de carácter público que incomodó a los implicados y que llegó incluso a suscitar acciones de censura. Tal fue el caso de la ya citada “Propiedades inmobiliarias…” que ocasionó la cancelación de la exposición del artista en el Guggenheim no sólo por revelar la concentración de la propiedad en muy pocas manos sino por poner al descubierto algunas relaciones de intereses de los consejeros del museo, por lo que su director argumentó que las obras “violaban la suprema neutralidad de la obra de arte”, por lo que “no merecían la protección de una institución”.
Hubo censura a pesar de que el simple registro de esta red de poder en Manhattan no se sumaba ninguna acusación, sino que confrontaba dos modelos de espacios sociales, el de las viviendas de las clases más modestas de la ciudad y el de esa sí falsa neutralidad de las instituciones artísticas, que a pesar de su discurso "artístico" vivían -y siguen viviendo- de espaldas a la realidad social del ciudadano mientras preconizan las propiedades libertarias y sanadoras del arte.
Entre las numerosas piezas que abordan desde todo un complejo sistema de relaciones e intereses económicos enmascarados por los agentes culturales se encuentran: On Social Grease (1975) una serie de planchas en las que se recogen frases bastante cínicas de empresarios y “mecenas” sobre los beneficios que supone invertir en arte; News (1969-2012) una instalación en la que se reciben e imprimen cables noticiosos que van acumulándose en una interminable e ilegible hoja de papel; Art & Argent a tous les étages (1986) una apropiación del ready made duchampiano en la que se evidencia el poder y la violencia del mercado sobre el arte; Thank you, Paine Webber (1979) una crítica a la ideología neo liberal promovida por la publicidad corporativa de esa empresa financiera y la evidencia de que Donald Marron elegido presidente del patronato del MoMa finalmente consiguiera que ese museo le dedicara una magna exposición a la colección que él mismo había adquirido para el emporio suizo;The Invisble Hand of the Market (2009) una pieza humorística de la célebre frase de Adam Smith, entre otras.
La pregunta aquí es ¿qué sucede cuando es la institución quien comisiona al artista una obra de esta naturaleza?, sería la primera pregunta que nos haríamos a la hora de abordar la pieza Castles in the sky (2012) que el Museo Reina Sofía le encargó a Haacke como eje central de la exposición
La pregunta no tiene desperdicio teniendo en cuenta una trayectoria artística impecable y coherente que siempre se ha distinguido por hacer evidentes los mecanismos por medio de los cuales las instituciones se han ido apropiando del valor simbólico de las obras para legitimarse, lo cual tiene el efecto de neutralizar el poder subversivo del arte y a su vez contribuir a crear lo que se ha dado en llamar la burbuja cultural.
Antes que nada nos abocaremos a describir la pieza. “Castillos en el aire” es una instalación que consta de tres partes. La primera la conforman un vídeo que abarca todo el muro de la sala y en el que se recorre al paso de un viandante las calles casi fantasmales de una zona al sur de Madrid conocida como el ensanche de Vallecas. En la pared de enfrente hay una instalación en forma de tendedero del que “cuelgan” con ganchos de ropa una serie de fotos documentales de dicho desarrollo urbanístico. Esta primera sala culmina con un plano en el que se detalla la repartición de los terrenos y los desarrollos, qué porcentaje pertenece a inmobiliarias privadas, qué otro está bajo la responsabilidad de la Comunidad de Madrid, cuál es el porcentaje de obra terminada, sin acabar y sin comenzar, así como el grado de ocupación y de abandono de todo el conjunto residencial.
Lo primero que queda al descubierto es la mala gestión urbanística, tanto a nivel privado como público. Todo ahí parece haber sido edificado con prisa, sin atender a la demanda o a las necesidades ciudadanas y en un contexto económico real. Las imágenes hablan por sí mismas, el registro fotográfico muestra las incoherencias de la planeación y el fracaso de una política inmobiliaria basada en la ganancia inmediata. Todo allí parece una ruina anticipada como si las construcciones aún ni siquiera ocupadas hubieran agotado de antemano su vida útil y estuvieran listas para la demolición.
Pero el hallazgo de Haacke no se detiene ahí, sino que por alguna razón que desconocemos un buen número de las calles de ese fraccionamiento llevan nombres de movimientos artísticos. ¿Una incoherencia más del desarrollo urbanístico o una de esas simples casualidades del mundo moderno para que ambas burbujas -la inmobiliaria y la artística- coincidan de manera natural y feliz en la expresión de una mala gestión y puedan ponerse al servicio de la crítica institucional en la obra?
En realidad la pregunta no es retórica, aunque el hecho en sí sea risible y al artista no se le escape el cariz humorístico, porque la siguiente sala la dedica a “ilustrar” con ejemplos quizás una clase de historia del arte para esos funcionarios creativos (o promotores inmobiliarios) que bautizaron las vías de la urbanización. Así, la “Calle del arte abstracto” la acompaña un Jo Baer; a la del “Arte figurativo” un autorretrato de Antonio López Torres; la calle “Eduardo Chillida” la escultura Topos I; la del “Art pop”, Knives de Andy Warhol; la del “Arte hiperrealista” un Richard Estes; por supuesto, la del “Conceptual” One three chairs de Kosuth; la del “Arte minimal” un Donald Judd; la de “La escuela de Vallecas” un curioso paisaje de volcanes de Benjamin Palencia y la del “Arte expresionista” un Max Pechstein: Somer in Niddden.
Sin duda, en su conjunto la pieza es contudente y la trayectoria del artista respetable por lo que la exposición tiene su valor, pero eso no es suficiente para salvarla de la trampa en la que se encuentran casi todos los discursos artísticos de la “resistencia”, ya que la crítica interiorizada, cooptada en esta ocasión por el museo se desvirtúa y se despotencia, volviéndose un método crítico obsoleto y domesticado: otro castillo desvanecido en el aire institucional.

sábado, mayo 05, 2012

DIDGERIDOO













Australia es paradisiaco.
Allí he tenido sensaciones imposibles de describir.
Es una tierra pura, limpia, todo es como si el mundo estuviera recién construido y la intensidad de las tormentas, los paisajes, el sol, las playas, los raining forets, el viento, los aborígenes, sus costumbres, sus rituales, sus pinturas, sus creencias, todo es diferente, tan personal, tan poco contaminado por la civilización occidental...resulta asombroso, la gente es natural, sencilla, honesta, te ayuda....

Es tan largo y cansado el viaje que una vez me fui a un resort en un lugar aislado de la costa este para recuperarme y cuando estaba en la playa, por supuesto solo permitían bañarse en un trocito chiquitín rodeado por socorristas por todas partes, la sensación que tuve al ver esa playa inmensa, salvaje, nunca utilizada creo que fue la misma que tuvo el capitan Cook cuando llegó a ese edén.

Cuando tuve la experiencia de que una tormenta imperial y enfurecida dejara caer granizo del tamaño de un puño con vientos mas furiosos todavía mientras yo, ingenua de mi, habitaba en una encantadora tienda en Amaroo, pensé en todo lo que habían atravesado nuestros antepasados hasta llegar a esta cómoda vida que tenemos los que vivimos bajo techo. No pasé miedo solo incomodidad, soy una blanda.

Pues bien, volviendo al didgeridoo, instrumento fascinante, relajante y bastante desconocido en nuestras latitudes, además de gustarme su forma, su sonido y sus adornos, lo que me impresiona mas y mas, es la manera en que se fabrica.
Os pongo en contacto con alguien que lo va a explicar mejor que yo.

viernes, mayo 04, 2012

TILT PANIC ROOM













He sido ardiente admiradora del street art desde que se utilizaba en el pais que habito para expresarse publicamente.
Me censuraban todas las expos menos la de Llodio.
Luego fui a Delhi y seguí con trabajando las diferencias.

En otros lugares, los grafiteros utilizaban este medio para comunicarse entre las diferentes gangs, así como el lenguaje manual de los raperos.
Ese lenguaje era desconocido para mi y cuando vivía en LA, me cuidaba muy mucho de acercarme a sus cuarteles, a los que ni siquiera la policía del condado se atrevía a entrar.

Marsella es un lugar diferente a la Francia que yo conocía, es como un punto donde se concentran diversas y múltiples culturas, ya que es la ciudad mas antigua de Francia.
Me encantó el puerto, y algunos restaurantes realmente sofisticados.


La verdad es que el fin de mi viaje era ver y escuchar a Prem Rawat, así que no intenté rebuscar demasiado.

En cualquier caso, a pesar de que respeto a Tilt y su trabajo, no me habría hospedado en esa habitación, prefiero las paredes blancas.


jueves, mayo 03, 2012

WILLIAM RICKETTS SANCTUARY













La primera vez que pisé suelo australiano sentí que estaba en una tierra limpia, cuya naturaleza estaba al servicio del hombre y este la respetaba.
El aire era puro y los cielos plagados de estrellas, allí hasta los niños conocen los nombres de las formaciones astronómicas.

Todavía quedan restos de la influencia inglesa pero no parece que les molesta, no se sienten presionados.

A medida que pasaba temporadas en Australia e iba profundizando en su cultura, literatura, música, pintura etc. iba descubriendo un mundo secreto, el de los aborígenes que el hombre blanco no ha conseguido destruir.

Los aborígenes australianos raramente abren su corazón al hombre blanco, prefieren vivir retirados y aunque el gobierno intenta reparar el daño hecho, lo único que consiguen cuando se acercan a las ciudades es que se entreguen al alcohol y anden dando tumbos por la ciudad.

William Ricketts realmente respetó y comprendió el alma de los aborígenes.



miércoles, mayo 02, 2012

DAVID HOCKNEY












No me extraña que David Hockney esté considerado el pintor mas influyente del siglo XX porque es la esencia de la pintura. 
Nacido en Inglaterra pronto se trasladó a EEUU y allí conoció a Warhol con quien entabló relación.


Pronto se trasladó a California en donde la influencia del ambiente es evidente en su pintura ( a mi me pasó algo parecido cuando estuve viviendo en Malibu (Ca).


En 2001 publicó un estudio "El Conocimiento Secreto", obra polémica en la que postulaba la teoría de que los pintores clásicos (como Johannes Vermeer) hacían uso de diversos sistemas ópticos (cámara oscuraepidiascopos) a la hora de trasladar al lienzo las imágenes, y que este uso, generalizado en la Pintura desde el año 1430 aproximadamente había sido mantenido más o menos en secreto por parte de los propios pintores y demás personas vinculadas a la labor artística.

Yo nunca me he sentido influída por la obra de Hockney (a veces me han relacionado con él, para mi inmenso placer) porque antes de conocerle ya estaba en mi la semilla de la limpieza, de que mi pintura fuera neta, sintética, esquemática, explicar lo necesario para que se entendiera, soy austera, minimalista tanto en mi obra figurativa como en la abstracta.

A lo largo de mi proceso creativo he ido eliminando todo lo que considero innecesario para expresar lo esencial.

martes, mayo 01, 2012

SHADUS












India es una referencia tan paradigmática en mi vida cotidiana que es como si yo formara parte de ese lugar al que llaman "la reserva espiritual del planeta".

Cuando estoy en India, todo me gusta, todo forma parte de un todo tan armónico que todo me encanta.

Los shadus no me dan envidia, no me gustaría vivir así, pero me gusta que ellos lo hagan, dan color y alegria al ambiente general.

Las vacas no me molestan y la basura tampoco. Adoro los olores y esas sonrisas de blancos dientes destacando en sus pieles morenas.

He vivido tanto en India que cuando estoy allí me siento una mas.

Siempre me hospedo en el mismo lugar, Aurobindo Ashram, en donde tengo un gran cuarto con su cuarto de baño y su terraza, un jardín magnífico, cuatro comidas diarias y atención médica a elegir: homeopática, ayurvédica y alopática.
Además puedo salir a hacer recados y a cenar en estupendos restaurantes a los que puedo ir andando.
Todos me conocen, me saludan y me sonríen.

En RVK hay grandes campamentos de tiendas y aunque son excelentes, a mi no me gusta nada tener que salir para ir al cuarto de baño, ya os he dicho que soy una señorita de Bilbao, nací con esa impronta y nunca la quité, me casé tan joven que no tuve tiempo de viajar con la mochila, pasé de los mejores hoteles cuando viajaba con mis padres a los mismos cuando lo hacía con mi marido, así que las aventuras de juventud las pasé sin vivirlas.

No necesito el lujo, ni siquiera me gusta pero tener el cuarto de baño in suite, me parece imprescindible.